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Amanece a la sombra de “les soleies” y poco a poco los bancales de garnacha, syrah, cariñena... despiertan con verdes luminosos que reflejan el sol del Priorat.
Al abrigo de la Sierra de Llavería, con Marçà al fondo y su Miloquera, interminables siluetas de montañas se dibujan en la lejanía, aires de “seré”, “garbinada” y sosiego embriagan los sentidos.
Tierra que alberga nuestra viña y sus racimos, racimos maduros que con cuidadoso trabajo e ilusionante paciencia dan vida a nuestros vinos, vinos de Mas d’en Canonge, vinos del Montsant, vinos con cuerpo y alma como nuestra tierra. |